Summary: | La crítica y las admoniciones juiciosas, son vías universales y necesarias para la salud de las naciones. Cuando están fundamentadas en la experiencia o se asientan en razones concretas, rechazarlas sin previo estudio es una insensatez imperdonable. La lucha europea actual ha despertado nuestra conciencia y puesto a pensar a nuestros hombres de Estado sobre los problemas económicos que en la familia colombiana, planteará el nuevo orden de cosas que surgirá de este gran conflicto guerrero. Mientras los países que (en más próximo el peligro de ser enrolados en la contienda, estudian los puntos vitales de su defensa,el deber nuestro, en esta hora, es estudiar y resolver las modalidades de nuestra economía de producción y consumo, para poner a nuestro pueblo a salvo del hambre o de situaciones angustiosos. Es urgente hacer una amplia propaganda interna sobre esta intolerable sumisión a que está sometido el esfuerzo colombiano y el cual podría aumentar su bienestar material produciendo esos elementos en nuestro suelo. Hay que poner al país en capacidad de producir ese 17.5% del total de nuestra importación, para prevenir males incalculables que puedan sobrevenir por causa de este caos.
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