Summary: | Aunque es frecuente encontrar concreciones amigdalinas en la práctica clínica, la aparición de cálculos en la amígdala palatina (tonsilolitos) es un suceso poco habitual; estos se forman a partir del material retenido y del crecimiento de bacterias y hongos en las criptas. En su composición, se encuentran principalmente sales de calcio (hidroxiapatita y apatita de carbonato de calcio); también sales de magnesio, oxalatos y radicales de amonio. Se ha sugerido su origen a partir del caseum de las criptas cuando este contiene hifas del hongo saprofito Leptothrix buccalis, o por la saliva retenida en los conductos eferentes de las glándulas salivales accesorias<sup>1</sup>. La aparición de cálculos grandes en las amígdalas o en las zonas periamigdalinas son muy poco frecuentes y resultan difíciles de diagnosticar si no dan síntomas evidentes; a veces son descubiertos de forma fortuita en un examen radiológico del área donde están alojados<sup>2,3</sup>.
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