Summary: | Las dictaduras de Salazar y Franco estrecharon sus lazos con la firma del Tratado de amistad y no agresión de 1939. Lo corroboraron mediante varios Protocolos adicionales y el conocido Pacto Ibérico. El eje central de esos acuerdos buscó siempre el respeto íntegro de la frontera que les separaba. Pero a pesar del buen entendimiento y voluntad, hubo un asunto que llegó a incordiar a ambas partes: la histórica disputa por la ciudad de Olivenza (Olivença) y su entorno. El surgimiento de diversas organizaciones irredentistas portuguesas que reclamaban ese territorio limítrofe fomentó la discordia y la desconfianza diplomática, sirviendo de contrapunto en los acercamientos bilaterales durante aquellos años. El presente artículo analiza la gestación de aquel litigio fronterizo, el papel del irredentismo como actor de presión y su influencia en las relaciones entre la España franquista y el Estado Novo. Lo hace desde las Relaciones Internacionales y con documentación de archivo inédita. Se concluye destacando la importancia de la cuestión oliventina y resaltando los grises existentes entre los dos regímenes.
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